Beatriz Sánchez Molina (Blanca, 1983) trabaja en una empresa de exportación de cítricos de su localidad natal y, cuando acaba sus labores domésticas (está casada y tiene dos hijos) dedica varias horas a una de sus principales aficiones: la escritura. Ya va por su segunda novela, titulada 'Mil maneras de joder a mi vecino', que, de alguna manera, sigue los pasos de su anterior título, 'No hasta que me digas tu nombre'. Habrá más.