Olga de Dios nacióen Donosti (Gipuzkoa, Euskal Herria - San Sebastian) en 1979, es artista, ilustradora, creadora de personajes y autora de libros.
Desde la publicación de Monstruo Rosa en 2013, he centrado mi trabajo en la creación artística dirigida a la infancia. En todos mis proyectos pretendo trabajar por el fomento de la creatividad, la libertad y el pensamiento crítico, siempre acercándome a la infancia con el respeto y delicadeza que requiere el público más exigente y sincero al que puede enfrentarse una artista.
He publicado ocho álbumes ilustrados como autora e ilustradora que han sido traducidos a 14 idiomas y que han viajado a más de 20 países. También he ilustrado las historias de otras autoras y he trabajado en diferentes proyectos artísticos, siempre con la ilusión de que a través del arte podemos crear un mundo mejor.
Técnica superior en Ilustración, Grabado y Estampación por la Escuela de Arte número diez (Madrid) y Arquitecta por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, UPM y en la KU Leuven (Bélgica).
Trabajo en la creación de contenidos para la infancia desde una posición independiente. Colaboro con editoriales, asociaciones y otros profesionales, pero siempre desde el respeto a mi libertad creativa y de contenidos.
Me preocupa vivir en un mundo mejor, por ello mis contenidos hablan de solidaridad, justicia e igualdad. Soy creadora de personajes abiertos que habitan universos fantásticos y diversos, en ellos podéis encontraros o puede que os motiven a imaginar ese lugar en el que desearías vivir.
Desde 2014, dedico mucho tiempo y esfuerzo para generar contenidos de calidad que puedan llegar a mucha gente. La base de mi trabajo es la creación de libros para la infancia.
Tras estudiar las diferentes opciones de distribución de mi trabajo, en el año 2015 decidí comenzar a publicar mi obra bajo licencia Creative Commons CC BY-NC-SA con la intención expresa de poder distribuirla y compartirla libremente, permitir su uso, descarga y utilización sin fines lucrativos así como la creación de obra derivada. Diferencio así claramente mi obra de su explotación comercial.
Por mi experiencia y trayectoria, he decidido que quiero vivir en un mundo en el que la cultura sea libre y accesible y que debemos compartir e intercambiar el conocimiento por el bien común.
Considero que esta es una forma de facilitar el trabajo a profesionales de la educación, autorizando la posibilidad de compartir los materiales que genero y trabajar con ellos en sus clases. También me motivan las familias que requieren de adaptaciones de los libros para que sus peques puedan disfrutarlos y que el mercado editorial, al basarse en criterios únicamente comerciales, pocas veces tiene en consideración estas realidades. Una adaptación a pictogramas de uno de mis cuentos es una obra derivada y este tipo de licencias lo contemplan.